...

domingo, 20 de septiembre de 2009

aburrimiento terminal

Cada vez siento menos interés por las conversaciones con personas que a pesar de ser mis amigos no se sienten terriblemente insatisfechas. Por qué existe gente que no se aburre, que no se desespera? No son necesariamente mediocres ni estúpidas pero sí conformistas y pasivas. Supongo que tengo que aceptar el hecho de que existan personas que no se aburren. Ni siquiera consideran la opción de tomar ciertas drogas para alterar de alguna u otra forma la percepción de la realidad, ni consideran beber demasiado. No lo entiendo. Ellos tampoco me entienden, algunos pensarán que quiero llamar la atención o que estoy desequilibrada. Qué a-b-u-r-r-i-d-o. Me da pena de alguna forma, hay gente que me cae bien, pero acabo separándome de ellos como los miembros de un cuerpo leproso, si, son cosas que hacen el distanciamiento más fácil, más cargado de morfina.
Últimamente he estado criticando mucho a la gente, señal evidente de que estoy más aburrida que nunca.

1 comentario:

Raskolnikov dijo...

Es curioso. Al principio, parece que escojamos relacionarnos con gente que comparta gustos con nosotros. Así se puede hablar de música, cine y todas esas cosas. Claro que siempre hay quien te cae mejor y peor, independientemente de sus gustos. Así, conforme la agenda se va llenando, vas descartando a unos y otros y rodeas mentalmente algunos nombres como afines a ti. Esos con los que puedes entenderte, ya sabes. O eso hago yo, no sé el resto del mundo. La cuestión es que, al final, eso de los gustos y tal es una tontería. Creo que, hasta ahora, habría tenido más éxito en mis relaciones sociales si todas comenzaran con la pregunta: "¿estás satisfecho?" seguida de una respuesta sincera. Creo que generalmente yo tampoco soporto a la gente satisfecha de todo y de sí misma. Será que entre mis gustos se encuentra la queja, o yo qué sé.