...

martes, 20 de octubre de 2009

flash-back

Acabo de acordarme de que de pequeña no me gustaban los ancianos, me provocaban una especie de bizarra aversión infantil e irracional. Apenas sabía andar e intentaba patear al perro familiar. En cuanto llegaban visitas preguntaba cuándo se iban a ir. A los amigos de mi madre les decía que no quería que fueran sus amigos. Odiaba las visitas de caridad que los tarados de mi colegio cristiano organizaban. Hacía horcas para mis barbies. Era encantadora. Sólo estaba rebosante de creatividad y ganas de auto-expresión y de atraer hacia mí la atención, qué tiene eso de malo en un infante?

Ayer mi madre me enseñó un cómic que hice con 8 años o así y que es GENIAL. Es sobre un ojo que, a diferencia de los demás ojos, no puede salirse de la cuenca de su dueña por las noches y salir a divertirse, pero un día se le aparece su bruja madrina, que recita unas palabras mágicas hilarantes que le permiten al ojo salir de su cuenca como el resto de sus compañeros. El ojo se emociona tanto con la repentina libertad que se niega a volver antes del amanecer, como hacen los demás, y se dedica a viajar por el mundo, dejando a su dueña tuerta para siempre. Luego, después de un tiempo, la niña encuentra al ojo seco en el suelo y le llama "¡Traidor!", JAJAJAJAJAJA, reí tanto con eso! xD Los dibujos son bastente gore para una niñata de 8 años. A ver si lo escaneo y fecundo el ciber espacio.

No hay comentarios: