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jueves, 4 de agosto de 2011

Bonus

A veces está bien quedarse con las ganas, no? No? No está bien acaso quedarse, de vez en cuando, con ganas de más fiesta, de más desfase, de más improvisación, de más locura, de más promiscuidad, de más incertidumbre? Dicen que no es malo reprimirse un poco a veces. Lo sé, entiendo que mi filosofía kerouaquiana a veces me impide quedarme justo en el borde. Me encanta lanzarme a situaciones de incierto desenlace, me encanta meterme en cosas de las que no sé como voy a salir, ÉSOS momentos me brindan esa felicidad pura y esporádica que tanto me da que pensar, que tanta ansiedad me provocan, que nunca sé cuando se me presentarán. Me parece un crimen no probar, un sacrilegio no arriesgar. Efectivamente, ES un issue al que debo prestar atención. Al tratarse de oportunidades que no puedes controlar cuando se presentan, al ser como "premios", como "bonus" extra que aparecen de vez en cuando en el camino, un poco de locura cuerda a la que acceder... no puedo negarme, y me es imposible cambiar de opinión. Hoy he rechazado una interesante proposición, SÓLO POR SENTIDO COMÚN! AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARGGGGGGGGGGGH! ¿QUÉ HE HECHO? HE CAMBIADO! Y, como decía Camilo Sesto, "no sé por qué he empezado".

Que alguien me diga que no está mal quedarse con las ganas de vez en cuando.

2 comentarios:

BLANCA ORAA MOYUA dijo...

Quizás si, pero te puedes acordar el resto de tu vida.
Supongo que depende del issue.

Almudena Vega dijo...

quedarse con las ganas; salir hambrienta a por más y comer por dos