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lunes, 23 de julio de 2012

Joder con Clapton II

Esas Navidades estuvimos un montón de gente hospedada en Hurtwood, amigos cercanos y parientes de todas las edades. Yo le había pedido a Santa un conjunto de ropa interior térmica especial para pescar y, en Nochebuena, después de que todo el mundo estuviera dormido, decidí abrir mis regalos, completamente ciego. Allí estaba, en mitad de la noche, sentado bajo el árbol y abriendo los paquetes, la clase de cosa que haría un niño travieso de cinco años. Encontré mi preciosa ropa interior verde brillante, me la puse y empecé a caminar sin rumbo. Cuando recobré el conocimiento horas después, estaba tumbado en el sótano con mi nuevo conjunto, como si fuera la rana Gustavo, con linternas iluminándome la cara. Era la mañana de Navidad, y la alarma había cundido porque había desaparecido y nadie conocía mi paradero.

Eric Clapton, Autobiografía

Sé que como mínimo, no debería hacerme gracia, pero es que joder… es hilarante! xD La rana Gustavo… me muero.
Me encontraba tan eufórico por lo que había ocurrido con Pattie –además de un poco borracho– que, de camino a casa, al volante del pequeño Ferrari Dino que acababa de comprarme, tomé una curva demasiado rápido en Clandon, choqué contra una valla y el coche volcó. No perdí el sentido, pero me quedé colgado boca abajo. De alguna manera conseguí soltar el cinturón de seguridad, salir fuera y, tras recordar que ni siquiera tenía carné de conducir, tomé la decisión de correr hasta casa e inventarme que alguien me había robado el coche. Así que eché a correr, aunque pronto me di cuenta de que iba en la dirección contraria, de vuelta a Londres.

A continuación pensé en esconderme, así que abrí una puerta que había en el seto; entré en lo que resultó ser un cementerio y me senté en una tumba. Después de un rato allí, resolví volver y aguantar el chaparrón.

Eric Clapton, Autobiografía

domingo, 15 de julio de 2012

Con el tiempo me he enterado de que todo el mundo va al psicólogo menos yo. Este conocimiento me ha trastornado. Mi ego crece y se encoge en violentas convulsiones. No sé si pensar que debería unirme al pesar comunitario de aceptar que cargar con una conciencia individual te hace sentir solo en el mundo y que todos estamos en la misma mierda, o pensar que son todos una panda de subnormales egocéntricos y vagos que necesitan que alguien les diga lo que ya deberían saber.
Al parecer a muchos les gusta que les confirmen que algo malo les pasa, la victimización es lo único que les tranquiliza, el relegar la responsabilidad a otros. Por qué el negarme a querer relegar esa responsabilidad hace de mi un individuo orgulloso y con un ego hinchado? Por qué inmediatamente te califican como petulante? Como decía Mark Renton en Trainspotting durante su programa de rehabilitación post-drogas duras: "Una vez que aceptas que tienen ese derecho, te unirás a ellos en la búsqueda de ese santo grial, esa cosa que te hace funcionar. Entonces les escucharás, y te dejarás embaucar hasta creerte cualquier teoría sacada del culo que escojan atribuirte sobre tu conducta. Entonces eres suyo, no tuyo; la dependencia se desplaza de la droga a ellos. La sociedad inventa una lógica falsa y retorcida para absorber y canalizar el comportamiento de la gente cuyo comportamiento está fuera de los cánones mayoritarios."
     La verdad es que no sé. Ambas opciones tienen su propia lógica. Me ha gustado tanto el rollo de practicar el cambio de creencias y moral, y el aceptar que en cualquier momento todo puede dejar de ser válido nuevamente, que ahora todo es tan relativo que me estoy volviendo majareta. Y esto se traduce en mucha tensión mental, dios. A veces es mejor, a veces es peor. El otro día estaba pensando en que aunque el suicidio siempre me había parecido una idea de lo más absurda, aburrida y subnormal, tampoco es tan descabellada. Y ahora también me da por pensar que matar en masa y luego a ti mismo también tiene su encanto, es una bella manera de explotar en el caos. Pero bueno, como roto de perspectiva tan seguido probablemente dentro de unas semanas esta idea me parezca una mariconada. Por cierto, gano uno y pierdo dos. Me voy superando. A este ritmo...

viernes, 13 de julio de 2012

le mélange parfait

Récemment je suis tombée amoureuse d'un individu qui était le mélange parfait de ces trois personnages. Je suis tellement fétichiste…  

at least I got to do him.