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domingo, 15 de julio de 2012

Con el tiempo me he enterado de que todo el mundo va al psicólogo menos yo. Este conocimiento me ha trastornado. Mi ego crece y se encoge en violentas convulsiones. No sé si pensar que debería unirme al pesar comunitario de aceptar que cargar con una conciencia individual te hace sentir solo en el mundo y que todos estamos en la misma mierda, o pensar que son todos una panda de subnormales egocéntricos y vagos que necesitan que alguien les diga lo que ya deberían saber.
Al parecer a muchos les gusta que les confirmen que algo malo les pasa, la victimización es lo único que les tranquiliza, el relegar la responsabilidad a otros. Por qué el negarme a querer relegar esa responsabilidad hace de mi un individuo orgulloso y con un ego hinchado? Por qué inmediatamente te califican como petulante? Como decía Mark Renton en Trainspotting durante su programa de rehabilitación post-drogas duras: "Una vez que aceptas que tienen ese derecho, te unirás a ellos en la búsqueda de ese santo grial, esa cosa que te hace funcionar. Entonces les escucharás, y te dejarás embaucar hasta creerte cualquier teoría sacada del culo que escojan atribuirte sobre tu conducta. Entonces eres suyo, no tuyo; la dependencia se desplaza de la droga a ellos. La sociedad inventa una lógica falsa y retorcida para absorber y canalizar el comportamiento de la gente cuyo comportamiento está fuera de los cánones mayoritarios."
     La verdad es que no sé. Ambas opciones tienen su propia lógica. Me ha gustado tanto el rollo de practicar el cambio de creencias y moral, y el aceptar que en cualquier momento todo puede dejar de ser válido nuevamente, que ahora todo es tan relativo que me estoy volviendo majareta. Y esto se traduce en mucha tensión mental, dios. A veces es mejor, a veces es peor. El otro día estaba pensando en que aunque el suicidio siempre me había parecido una idea de lo más absurda, aburrida y subnormal, tampoco es tan descabellada. Y ahora también me da por pensar que matar en masa y luego a ti mismo también tiene su encanto, es una bella manera de explotar en el caos. Pero bueno, como roto de perspectiva tan seguido probablemente dentro de unas semanas esta idea me parezca una mariconada. Por cierto, gano uno y pierdo dos. Me voy superando. A este ritmo...

1 comentario:

Carlos A. Páez dijo...

"panda de subnormales egocéntricos y vagos que necesitan que alguien les diga lo que ya deberían saber".

He visitado varios psicologos, un psiquiatra, no me sirvio de nada... es mejor simplemente ser.