...

jueves, 4 de abril de 2013

Me he encontrado un trozo de papel dentro de una agenda de cuando iba a 1º de bachiller. Contenía una cita que supongo habré sacado de alguna revista o algo así.

Son los reproches que una persona se dirige a sí misma. Su "yo" es atacado por una instancia interna llamada "super-yo", tan propia como desconocida. Allí están depositados los ideales a los que la persona aspira. Si no los alcanza, se castiga a sí misma reprochándose su debilidad frente a las exigencias que su "super-yo" le plantea. Estos ideales se conforman con las transmisiones culturales de la familia y de la sociedad.
Hay casos en que los autoreproches son particularmente intensos y sádicos porque el "super-yo" establece con el "yo" una relación de sometimiento absoluto. En este caso todo se convierte en obligación y el placer desaparece. A su manera el "yo" protesta e intenta rebelarse. Entonces aparece la queja permanente de esas personas que nunca están contentas con nada.

Si a los 16 años me llamaban la atención este tipo de artículos es que estoy jodida.

No hay comentarios: