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domingo, 29 de noviembre de 2015

Lars y Thomas están conmigo

¡Para el DOGME 95 el cine no es algo individual! (…) porque el cine individualista será por definición decadente.

Dogme 95 Manifesto

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Ars gratia mierda



Recuerdo al lector que estudié la carrera de Bellas Artes y acabé bastante espantada. Me especialicé en audiovisuales y no quise saber nada de mierdas postmodernas experimentales sobreconceptuadas. –¡¿Por qué últimamente todo lo que escribo prosaicamente rima?! #troubadoursyndrome –Ah, pero me obligaban a estudiarlo (¡y a hacerlo!), por eso acabé espantada, sino no habría sido para tanto (las bellas artes puras me gustan, al menos requieren algún tipo de talento, ejem…). Bueno, la cosa es que recientemente me topé con la web de un pseudoartist(ill)a que iba a mi uni, de esos súper conceptuales de línea y mancha y monocromos y rayones ininteligibles y espacios negativos y positivos blancos y negros, garabatos hechos como con asco y pena por el mundo y la vida y títulos pretenciosísimos en inglés o, en su defecto, lenguas inventadas o muertas. El hilo conceptual/plástico brillaba por su ausencia (excepto tal vez por una voluntad psicoanalista) y no se puede decir que no me esforzara en intentar verlo, realmente me esforcé, no quise ser tan tirana con el pequeño mequetrefe, pero lo único que pude ver fue pretensión. Si, y la rabia y la tristeza me embargaron al pensar en esa pobre gente que va al Guggenheim (también recuerdo al lector que fui becaria guía) y se frustra porque no entiende nada, o incluso se ríen –yo siempre prefería ésta última reacción, al menos era sana y purificadora, les entretenía un rato y ya estaban listos para ver la siguiente chorrada de cientos de miles de dólares, pero eran conscientes de que estaban pagando por ver algo de cuyo significado la elite no los hacía partícipes. Qué mal, no? Yo siempre tenía la tentación de decirles que no se preocuparan, ¡que no había nada que entender!, que el artista genio era un mito y que el valor de las obras responde únicamente al gusto y a las aspiraciones de la clase pudiente, la que compra o encarga las movidas en cuestión, y que ya está, no hay mucho más que decir, algunas cosas pueden ser llamativas si las ves de pasada o si echas una ojeada al folleto de la expo, otras simplemente no, y ya está. Y aquí tenemos al amigo pseudoartistilla de palo haciendo blancos sobre blancos cual Malévich, los pega en la pared y … qué pensará?, qué dirá para sus adentros?, se le henchirá el pecho?, se creará autolesiones porque en el fondo sabe que sus reflexiones plásticas son inútiles e irrelevantes? Me encantaría saberlo, aunque me cuesta entrevistar a estos seres sin emitir juicios de valor.

En mi caso, su sucesión de garabatos aleatorios me provocaron una epifanía (vale, no son tan inútiles). Es muy personal, así que es bastante irrelevante, pero gracias a ellos pude ver claramente por qué sentí tan pronto esa necesidad de desacoplarme de la nave nodriza del arte conceptual postmoderno  académico. Probablemente me equivoque (como siempre), pero tengo la sensación de que el artista conceptual postmoderno tiende a desarrollar vías de expresión especialmente inaccesibles para cualquier persona sin referencias o, en el peor de los casos, hasta para entendidos. Y me parece de lo más perverso, infantil y patológico desear lanzar un mensaje con un significado restringido o directamente vetado para satisfacer alguna morbosa necesidad del ego! Yo intento recrear el proceso creativo de la siguiente manera:



AP (Artista Pelotudo): He tenido una idea interesante, ahora tengo que plasmarla de alguna manera (porque es lo que los artistas hacen, no?). Ahora para demostrarme a mi mísmo lo profundo, genial, inteligente y retorcido que puedo ser tengo que encriptar esta idea para que nadie pueda entenderla hasta que yo la explique. Entonces el público también podrá apreciar lo profundo, genial, inteligente y retorcido que puedo ser.



Lo he intentado, pero no se me ocurre otra manera en la que esta gente opere, y lo único que puedo hacer es contemplarlo, entenderlo y no compartirlo. Nada me llena más que crear mensajes que pueda compartir con otras personas, que alimentar el imaginario colectivo, que sentir que por un momento volvemos a la época "…en la que todo significado estaba en el grupo, en las grandes formas anónimas, ninguna en el individuo auto-expresivo…"1



Con los millones y millones de personas que existen, cómo va a ser de interés general la particularidad, lo concreto de los sentimientos y sensaciones enfrascadas y viciadas del individuo auto-expresivo…? No digo que esté mal expresarse, pero el siguiente paso podría ser compararse, relacionarse con el todo para crear un significado mayor, arquetípico, simbólico, cosmogónico…! Pero no, el individuo auto-expresivo no quiere compararse porque le han enseñado que él es único y que cualquier comparación supondría la contaminación inmediata de lo más valioso que tiene: él mismo, por eso decide quedarse en la primera etapa, en la que solo él determina lo que funciona o no.



1 JOSEPH CAMPBELL

martes, 10 de noviembre de 2015

Seres terribles

¿Nadie lo ve? Que ése ser va por ahí con un sol en la cara desvelando nuestra mediocridad, obviando que él es superior en todos los sentidos. ¿Nadie va a hacer nada? Yo lo único que he podido hacer es comérmelo y quemarme la lengua y el esófago. Y ni siquiera he conseguido saciarme, sólo he conseguido llagas y ansiedad por no tener su fuerza gravitatoria. Y como siempre, múltiples indigestiones.