...

martes, 7 de junio de 2016

Daddy not cool

 
Para entonces ya había advertido un patrón parafílico y enfermo en mis relaciones, así que decidí hablar directamente con Veintiséis de Noviembre. “Me he estado relacionando exclusivamente con hombres que tienen movidas con sus padres, ¿tú crees que yo puedo tener un daddy issue también?” Obviamente ese concepto era demasiado gringo y estúpido como para resultarle familiar, “…que todos tienen malas relaciones con sus padres, ¿tu crees que yo también puedo tener algún tipo de cosa inconsciente con eso?, porque consciente está claro que no.”
     La lectura que hizo Veintiséis de Noviembre es que el hecho de que no fuera mi padre biológico quien me crió me hacía al fin y al cabo empatizar con estas cucarachas disfuncionales, pero que claramente yo no había sufrido abandono ni falta de atención (más bien lo contrario). Quise añadir que lo que me diferencia de ellos y lo que me quita puntaje de sociopatía es el hecho de que yo no tengo un trauma infantil y que tengo algo que los narcisistas malignos no tienen: autoconciencia. Éste análisis calmó bastante mi sed de insight, porque tenía bastante sentido.
 
 Aún así no pude resistirme a derivarlo a Seis de Enero, que no solo lleva el psicoanálisis en su idiosincracia, sino que además es intuitiva y me tiene calada. Seis de Enero le dio un giro al asunto, “Yo creo que tiene más que ver con el desarraigo en concreto que con el padre. Tuviste una figura paterna, tenés a tu padre biológico al que conocés, al que ves…me parece más importante vincular eso con el desarraigo geográfico y cultural, con eso de que te fuiste a una edad más o menos consciente y (ese sitio) es tu lugar pero de todas formas siempre tenés como una tendencia a identificarte con las cosas lejanas, y los psicópatas también tienen eso de lo lejano, de la distancia, del temor a la intimidad pura, a sentirse absolutamente cómodo en un lugar. A vos no te gusta estar cómoda en ningún lado, te da bronca, la comodidad no te gusta, te parece que hay algo que está mal, tenés como una paranoia con la comodidad emocional, en el momento en el que empezás a estar estable de todas formas tenés que hacer quilombo y no te cabe mucho eso. También está lo de la competencia, eso de ser internacional, de ser absolutamente comprensivo, ser el mejor con un reconocimiento muy abarcativo, son cosas que me parecen más importantes en tu carácter que específicamente tu papá biológico, me parece que es una predisposición que no se si fue de tu educación, de tu movimiento por el planeta, pero tenés algo de eso, yo lo identifico siempre con eso cuando tomás esas decisiones como embelesarte por un tipo como éste, siempre lo adapto a eso, a que son pibes que precisan mucha contención igual que vos pero sin embargo no quieren reconocerlo y quieren ser autosuficientes y quieren demostrar autosuficiencia aún dentro de la pareja que es el lugar donde uno más debería como aflojar y sentirse contenido y hablar de lo que uno más miserable es, tipo, lo que ya fue!”

Hay muchas cosas que me intrigan de ésta teoría; para empezar Veintiséis de Mayo y Dieciocho de Agosto ya me habían sugerido la idea del autoboicot, “Cada vez que vas a conseguir la estabilidad, no lo puedes soportar y…!”, y ahora Seis de Enero me dice que la comodidad me emparanoia. ¿Podría ser? Y, ¿por qué?. Lo único que se me ocurre pensando en esto y en mi ya imposible de ignorar atracción hacia lo prohibido, lo enfermo o lo dañino, es que estoy confundiendo el drama con la motivación o con la presencia de retos (o que soy una sadomasoquista incurable –tampoco sabría decir por qué), o porque también hay en mi personalidad ciertos rasgos narcisistas como el deseo de sentirme única y por lo tanto merecer cosas extrañas, curiosas, defectuosas, disfuncionales, el deseo de manifestarme como enfant terrible mostrando abiertamente que no participo del gusto general, que jamás va a satisfacerme lo que la sociedad tiene que ofrecerme, que no voy a ponerme a competir por cosas que no tienen valor para mi y así, a través de mis preferencias y elecciones, demostrar que yo estoy jugando a otra cosa.

O algo.

No hay comentarios: